Este crimen de genocidio sin precedentes, efectuado sobre los presos inocentes y con la violación de las reglas más básicas del derecho y de la moral, fue parte del horrendo plan de dos países totalitarios - el Tercer Reich nazi y la Unión Soviética- para destruir Polonia, por medio de la exterminación de sus ciudadanos más valiosos y más patrióticos. [...]
El Sejm de la República Polaca expresa a la vez su profunda tristeza de que hasta hoy en día el crimen de Katyñ es objeto de juegos políticos con el fin de relativizarlo y empequeñecerlo, así como borrar la responsabilidad de los culpables. Estamos convencidos de que tan solo la revelación de la verdad completa sobre el crimen y la estigmatización y el castigo de todos los responsables va a servir para curar las viejas heridas y ayudar a formar buenas relaciones entre la República Polaca y la Federación Rusa. Cada reconciliación y amistad entre naciones son posibles tan solo a base de la verdad y la memoria y no silencios, medias verdades y mentiras.
Varsovia, 22 de marzo de 2005
El crimen de Katyñ. La investigación polaca., "Zeszyty katyñskie" [Cuadernos de Katyñ] , no. 20, Varsovia 2005